Comunidad Nido – Ecatepec de Morelos https://ecatepec.gob.mx Municipio de Ecatepec de Morelos Sat, 05 Apr 2025 01:25:50 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.7.2 https://ecatepec.gob.mx/wp-content/uploads/2025/03/cropped-LogoMarcaEcatepecVerticalHD-1-e1741814142786-32x32.png Comunidad Nido – Ecatepec de Morelos https://ecatepec.gob.mx 32 32 Importancia Histórica de San Juan Acalhuacan https://ecatepec.gob.mx/importancia-historica-de-san-juan-acalhuacan/ Sat, 05 Apr 2025 01:25:50 +0000 https://ecatepec.gob.mx/?p=4775 Acalhuacan (donde tienen sus canoas). Acalli-canoa, hua-posesión, can, lugar.[1]

El templo de Coatitla inició su construcción a finales del Siglo XVII y principios del XVIII, teniendo Coatitla, durante toda la colonia, una gran importancia en su actividad económica basada en la agricultura, la pesca, la producción de sal y también de pulque, siendo, además, conjuntamente con Tizayuca y Acalhuacan, parte de la encomienda de Ecatepec, otorgada como dote matrimonial a Leonor de Moctezuma, hija del señor mexica, por Hernán Cortés.[2]

En su peregrinación, después de que los mexicas permanecieron en Xaltocan de 1252 a 1255, se establecieron en diversos puntos de Ecatepec: en la localidad de Acalhuacan, detrás de la actual Casa de Morelos, permanecieron cuatro años, de 1256 a 1259.[3]

            En la región de Acalhuacan, en Ecatepec, los arqueólogos excavaron diversos tlateles, (palabra de origen nahuatl, que se refiere a montículos o a pequeños islotes en el lago), construidos aproximadamente en 1470 y que estuvieron en uso alrededor de cincuenta años. Se destinaban a áreas habitacionales de familias de pescadores. Detrás de la Casa de Morelos se localizaron estos tlateles y en la casa de uno de los pescadores había por lo menos un temazcal y aparentemente otro, que lamentablemente por su estado de destrucción no se pudo comprobar que lo era.

Decía Leonardo Muñoz López, Cronista de Tulpetlac, que se construyó una posta para que el Real Tribunal del Consulado controlara el tránsito de mercancías y que dicha posta, por la bondad de sus recintos, empezó a ser el último punto de estancia de los virreyes antes de su llegada a la Capital.

El 28 de octubre de 1747, se terminó de construir la Casa de los Virreyes, en la que, desde el 1º. de agosto de 1753, los virreyes hacían el cambio de bastón de mando, al igual que otras dos casas, en Chapultepec y Tepeyac. El financiamiento de la construcción de la hoy Casa de Morelos, fue hecho por el Consulado, organización de comerciantes, cuando gobernaba el Virrey Revillagigedo y el Superintendente del Real Desagüe era Domingo Trespalacios y Escandón.[4]

Los arqueólogos, encabezados por Wilfrido Du Solier, encontraron en los cortes estratigráficos aplicados en la cercanía de la capilla de la Casa de Morelos, excavación XII -en las primeras capas- cerámica colonial, creada, tal vez, en época reciente a la conquista, pues tal cerámica presentaba aun la técnica prehispánica. Esta excavación fue realizada por Du Solier, en el sitio contiguo a la antigua capilla de la Casa de Morelos, siendo resultado de un recorrido de localización que tuvo el objetivo de encontrar el último período de ocupación, perteneciendo la cerámica encontrada allí, al último período azteca, mezclada con fragmentos de cerámica colonial. Du Solier reporta doscientas cuatro piezas prehispánicas consistentes en comales (bordes), asas, cucharas, soportes, cerámica burda, golletas de vasijas sin decoración, cerámica colonial. Con respecto a la Excavación 13. Du Solier señala que los resultados de ésta, fueron mejores que los de la XII, debido a que su ubicación fue lejana a la de las construcciones coloniales, siendo el terreno menos removido. Reporta una totalidad de cuatrocientos cuarenta y ocho elementos encontrados, incluyendo  figuras antropomorfas, bordes de comales, golletes parduscos sin decoración y dos elementos de cerámica colonial.[5]

El altepetl de Ecatepec constaba de diversos calpultin, como el tlatel que ya en la Colonia recibió el nombre de San Cristóbal, a donde su ubicaban los temazcales en la ribera opuesta a Chiconautla, dentro del Lago de Zumpango, en Acalhuacan. Un estudio del doctorante Juglans Quiles se especializó en el tlatel que se ubicaba detrás de los que actualmente es la Casa de Morelos, a las orillas del calpulli de Ecatepec que, dice el autor, al parecer se encontraba en tierra firme, pero con una considerable extensión territorial en tlateles o islotes ubicados en los lagos, como lo evidencia Du Solier en sus investigaciones en la región y también como lo demuestran las excavaciones de los proyectos Casa de Morelos y Circuito Exterior Mexiquense, que se llevaron a cabo durante los años 2004, 2005 y 2006, que arrojaron el descubrimiento de un tlatel dentro del lago de Zumpango, que contenía un temazcal correspondiente al período postclásico tardío, tlatel que pudo ser parte de un calpulli o ser un barrio en sí mismo, teniendo como actividad preponderante la producción de sal y obteniendo su sustentación mediante la pesca, todo ello bajo patrones culturales y de construcción que parten de la tradición nahuatl. La investigación de Quiles es acerca del temazcal edificado en el tlatel construido en el lago de Zumpango, detrás de la actual Casa de Morelos, a un costado del Albarradón de Ecatepec, afirmando que el temazcal también es una obra típica particular de Mesoamérica. Los montículos o tlateles de la Cuenca de México, erigidos en el lecho de los lagos, como islotes artificiales, mediante relleno de diversos materiales, piedra, arena, etc. y delineados por paredes de roca apilada, es lo que se encontró en esta región de Ecatepec. El tlatel es un montículo que puede estar en tierra firme o en el agua, aunque también, tlatel se considera una plataforma enclavada en un monte.

El tlatel referido se localizó al sur del Albarradón de Ecatepec, como resultado de las excavaciones arqueológicas efectuadas en el año 2005, en las que se localizaron los elementos del asentamiento, como pisos apisonados con cal de manufactura teotihuacana, capa aislante e impermeabilizante y también, desde luego, arranques de muros, ofrendas en los entierros hechos debajo de los pisos habitacionales y una gran cantidad de pesas cerámicas “contrapesos de atarraya de pescador”, niveles superpuestos y, desde luego, los propios entierros humanos. Para este caso, se hizo “una excavación de factibilidad arqueológica de cincuenta y seis metros cuadrados en superficie, en la que se hallaron diversas capas estratigráficas consistentes en el manto natural calcáreo compacto, con espesor de veinticinco centímetros en promedio; arcilla gris, con estructura columnar de baja compactación, con espesor de cuatro centímetros, que atestigua un nivel de anegación de los lagos antiguos, en el primer período de abandono del tlatel y un estrato que selló los materiales encontrados; apisonado de tepetate con cal, color arena, altamente compactado por sus constructores y con un espesor de doce centímetros en promedio, con presencia de cerámica Azteca III, colonial y Tlalmimilopan Teotihuacana; otro apisonado de tepetate con cal, café oscuro con más alta compactación que el anterior; sustento de tepetate a la anterior capa, de baja compactación y profundidad promedio de cinco centímetros, con cerámica y lítica similar a las encontradas en la capa seis; empedrado de roca andesítica y basáltica, con espesor de cinco centímetros y cerámica prehispánica; apisonado calcáreo color arena, como sustento del empedrado de la anterior capa y profundidad media de veintisiete centímetros; lecho lacustre, el nivel del tepetate. Quiles Gutiérrez, concluye que las capas 8 y 9, son el tlatel en sí, la superficie de ocupación.

En relación con los pisos teotihuacanos y unidades habitacionales de ocupación continua, Juglans Quiles Gutiérrez formula la siguiente descripción estratigráfica: Capa 5). Superficie apisonada de tepetate color arena con espesor promedio de 12 centímetros, con cerámica fase Azteca III, colonial y Tlalmimilopan Teotihuacana. Capa 6). Apisonado de tepetate con cal, café oscuro, con espesor dieciséis centímetros y cerámica Tlalmimilopan. Capa 7). Tepetate de cinco centímetros de espesor, sustento del anterior, cerámica y lítica similar a la capa anterior. Capa 9). Empedrado de roca andesítica y basáltica. Espesor de cinco centímetros, con cerámica fase Miccaotli. Se localizaron arranques de muros de dos unidades habitacionales en el nivel 8, que fue el primer momento constructivo y en el nivel 5, que fue el segundo. Además, muros relacionados directamente con los pisos teotihuacanos de los niveles 8, 7, 6 y 5. Juglans Quiles Gutiérrez señala que la profusión en la relación de pisos comparándolos con la cantidad de muros, cuatro contra dos, correspondió a la necesidad de mantenimiento permanente del área ocupacional sobre la capa aislante que protegía a la construcción de la humedad lacustre. Las capas 8, 7, 6 y 5, “son los horizontes de ocupación prehispánica interrumpida”, que dichos horizontes eran horizontales no verticales, de acuerdo con lo que personalmente comunicó Piña Chan. En la capa 5, terminaron los materiales teotihuacanos, interrumpiéndose la presencia por un hiato hasta la aparición del material azteca, lo que presumiblemente revela desocupación del tlatel del Siglo XIV hasta el XV, haciendo pensar que se registró la retracción del asentamiento a tierra firme de la ribera lacustre de Zumpango, al núcleo habitacional del altepetl de Ecatepec, que sí registra continuidad habitacional “a partir de los grupos cerámicos prehispánicos referidos para el asentamiento en el interior de Casa de Morelos, a cuarenta metros en dirección Noroeste del tlatel”. Los contrapesos de las atarrayas encontradas fueron localizados en el Entierro número 7, compuesto por los restos de una mujer y de un hombre adultos. Se localizaron diecisiete entierros bajo el nivel de la primera fase de ocupación. Esta ocupación continua presenta las características que este hecho supone: “adecuación al medio, construcción de asentamientos, obtención y preparación de alimentos; esto es, prácticas económicas y por supuesto funerarias -enterramiento de antecesores, ofrendas mortuorias”. Este modelo de asentamiento en el tlatel teotihuacano, corresponde perfectamente a los patrones culturales de la Cuenca de México, siendo evidencia de esto los materiales muebles e inmuebles que se empleaban, en este tlatel azteca que contenía un temazcal. El pozo 4 reflejó que su área de excavación perteneció a la ribera del lado de Zumpango. El pozo 3 reflejó que en efecto se trató de una construcción dentro del lago y fue un sondeo de 2 x 2 metros. Señala que los materiales muebles recuperados son muestra de que para el Siglo XV, el tlatel se encontraba en uso y que en esa época fue abandonado, evidenciándose un patrón de asentamientos dispersos que tendía a centralizarse precisamente en el lugar correspondiente a la actual Casa de Morelos. Quiles Gutiérrez también habla del basamento ceremonial datado al menos desde el Clásico, que se localiza bajo la capilla de San Juan Acalhuacan, correspondiendo la edificación del basamento a la cultura teotihuacana, ello deducido de los grupos cerámicos recuperados en el área. Afirma que el tlatel es “un aditamento posterior al equipamiento urbano del asentamiento prehispánico, dado que no presenta ocupación teotihuacana ni tolteca, para el caso, ni nahua pre Azteca III”. Existen evidencias de que el espejo de agua del lago de Zumpango, en donde se asentó el tlatel, no era objeto aun, de desecamiento para su momento ocupacional en el Siglo XV. También resalta los elementos componentes del Albarradón de Ecatepec como su puente y su camino alzado. En el caso del temazcal norte del tlatel de Ecatepec, el conjunto de cuartos vecinos al temazcal, conllevaban la función de ser espacios de auscultación, diagnóstico y prescripción, pero también, cabe la posibilidad, de que fueran habitación de las personas encargadas de atender el temazcal. Se trataba de un centro de salud conformado por dos temazcales. El cuarto inmediato al temazcal 1, debió ser el cuarto de reposo para la recuperación de la temperatura normal del organismo.  En diferentes variantes, la cerámica cosiste en cajetes, ánforas, candelabros, jarras, vasos, abras, macanas, sahumadores, braceros, cazuelas, comales, copas, cucharones, cuencos, ollas, molcajetes, vasijas salineras, sumando la cantidad reportada de cuatro mil ciento treinta y dos piezas. A cincuenta metros del tlatel, se recuperó la escultura lítica de un monolito de 1.5 metros de altura, por .3 metros de lado en la base. Se trata de una representación de Chicomecoatl, Siete Serpiente. ¿Por qué estaba a cincuenta metros del tlatel? El autor especula que tal vez Chicomecoatl cayó de la canoa que la trasportaba hacia o del tlatel o que fue tirada intencionalmente al agua. Juglans Quiles Gutiérrez, desde luego, también presenta un informe acerca de los restos óseos, mayoritariamente de infantes y de mujeres mayores, excavados bajo los pisos del tlatel.[6]

Acalhuacan, Núcleo de un Gran Conglomerado Humano.

Así lo demuestra este documento virreinal del Archivo General de la Nación, porque en el lugar de la hoy Casa de Morelos,

“Inmediatamente Yo el escribano, siendo presentes Don Joseph Joaquin de Sandobal Governador del Pueblo de San Christobal; Don Juan Antonio del de Santa Clara, Don Antonio Lucio Alcalde del de San Pedro Xalostoc; Don Marco Antonio López Alcalde de Santa Maria Tulpetlac; Don Phelipe de Santiago gobernador de Santo Thomas Chiconautla; Don Nicolás de los Ángeles, Alcalde de Santa Maria Chiconautla, Don Augustin Francisco governador de Santa Maria Astacalco; Don Augustin Antonio de Abila Alcalde del de San Pedro Ozumilla; Don Thomas Visente del del pueblo de San Francisco Quautitlina; Don Nicolas Santiago Muñoz, Alcalde de San Pablo Quautlalpa Tecalco; Don Juan Baptista, gobernador de Santa Cruz thecama; Don Roque Antonio governador del San Geronimo; Don Salbador de la Cruz, Regidor de Santa Maria Ajoloapan y su agregado Francisco Domingo, por estar enfermo su gobernador, y ausente su alcalde; Don Andres Melendez gobernador de los Reyes, Don Juan de Dios Melendez Regidor del Pueblo de San Lucas Xolox, por enfermedad de su Alcalde; Don Nicolas de la Cruz Alcalde de San Bartholome Cuautlalpan; Don Bonifacio Autcio Romero governador pasado, por ausencia del actual governador del Pueblo de San Francisco Coacalco y sus Agregados los Pueblos de San Lorenso y la Magdalena, Y presentes también los demas oficiales y comun de su Republica, sin embargo, de ser ladinos en el Ydioma Catellano que lo hablan y entienden muy bien, por voz de Don Juan Bacilio de Sucoy que hace oficio de interprete con juramento que hizo de fidelidad, les notifique el dicho Superior Decreto, haciendoles saver el Dictamen del Señor Juez Superintendente en la parte que les toca todo a Pedimento del Guarda Mayor del Real Desague Don Juan Antonio Palacio y entendidos de todo Dixeron lo oyen y que respecto de que las Casas Reales las han hecho a su costa, y mención todos los Pueblos y los reparos que en ellas se han ofrecido, tienen sobre este asumpto que representar, como lo harán a la Superioridad de su Excelencia.[7]

El Fortín de San Cristóbal y el Sismo de 1820

Archivo General de la Nación. Instituciones Coloniales. Indiferente Virreinal. Cajas 2000-2995. Caja 2947. Obras Públicas 2947-015. Año 1820. 17 fojas. El Comandante de la línea del norte Don Ramón de Galinsoga acompaña el oficio original del Fuerte de San Cristóbal Ecatepec en que expresa los daños causados en la fortaleza por el último temblor.

En Acalhuacan, durante la guerra de independencia, el virreinato, poseía un fortín militar tan poderoso que los escuadrones del Ejército Trigarante no se atrevieron a ingresar a la Ciudad de México por Ecatepec. El Fortín Militar de San Cristóbal se extendía desde los que hoy es Casa de Morelos, hasta los terrenos del barrio de Acalhuacan. (Eduardo Quintanar, conferencia en Casa de Morelos, 2024).

         Finalmente enfatizamos que por contar en Acalhuacan-Ecatepec con este poderosísimo fuerte militar, aquí trajeron a fusilar a don José María Morelos y Pavón.

José Manuel Marmolejo Delgado.

14 de marzo de 2024.


[1] Peinbert Salmerón, Victorina, Nuestro Remoto Pasado, Corporación Editorial Le Muet, S. A. 2001.

[2] García Escamilla, Enrique, Ecatepec Tierra de Vientos, H. Ayuntamiento Constitucional de Ecatepec de Morelos, Plaza y Valdés, S. A. de C. V., 1998, Páginas 15 a 135.

[3] Efemérides de Ecatepec, de Juan Pablo García Vallejo y Alfonso Bautista García. Publicado por el H. Ayuntamiento de Ecatepec. Primera Edición, junio de 2009.

[4] Ídem.

[5] Anales del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Cerámica Arqueológica de San Cristóbal Ecatepec, Wilfrido Su Solier Massieu, Páginas 27 a 55.  

[6] Quiles Gutiérrez, Juglans, Un Tlatel Azteca, en San Cristóbal, Ecatepec, Estado de México, Tesis Para Optar al Grado de Doctor en Antropología, Universidad Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Antropológicos, 2012, Páginas 24 a 120.

[7] Archivo General de la Nación. Año de 1764. Autos que sigue Dona Juan Antonio Palacios,  guardián del Real desagüe contra don juan García de Verdeja, alcalde mayor del partido de San Xptoval Ecatepec, foja 162 y 163.


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