“El arte abre todas nuestras posibilidades de sensibilidad como humanos”: Irene Martínez

La coreógrafa e intérprete de la pieza de danza participativa para niñas y niños “Gallo Verde Copetón”, Irene Martínez Ríos, reconoció la hospitalidad del municipio de Ecatepec y sus habitantes luego de presentar la obra inspirada en la pintura del artista plástico Chucho Reyes Ferreira. 

“Gallo Verde Copetón”, interpretada por la compañía de danza Mandinga Mar en la biblioteca Bicentenario de Ecatepec, toma el nombre de la pintura de Chucho Reyes y se inspira en los matices, colores y motivos que el artista tapatío plasmó en sus obras, como los elementos de la cultura popular, el papel de china y juegos tradicionales.

Bajo el estribillo “son los colores son, que llenan de inspiración, para alegrar el universo que colorea mi corazón”, la obra auspiciada por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), invita a los niños y adultos a integrarse a la puesta en escena bailando, cantando, pintando y jugando.

Al respecto de la dinámica de la danza participativa, Irene Martínez confesó que el proceso de adaptación entre la obra plástica y la coreografía no fue difícil.

“No fue difícil porque la pintura de Chucho Reyes es puro movimiento, uno ve sus pinturas y se ven trazos por todos lados, trazos suaves. De hecho la cortina de la escenografía está inspirada en una pintura, son trazos si yo sigo la pura cortina ya me estoy moviendo”, explicó.

Añadió: “Hicimos muchas entrevistas a muchos niños y niñas de diferentes edades y de diferentes contextos, enseñándoles las pinturas y eso era lo que lo niños decían. Por ejemplo veían la pintura muy fuerte de Chucho Reyes que se llama ‘Gallo Verde’ que es donde tomamos el título de la obra, y decían pues es un pollo azul con cuello largo; ese mismo ‘Gallo Verde’ muchos niños decían que es un pavo real y está inspirada en la danza de los pavorreales porque eso es lo que los niños vieron”.

Martínez Ríos precisó que se trata de danza participativa porque los espectadores se integran a las acciones de la puesta en escena y la coreografía, además de que se hermanan dos disciplinas de las artes, como la danza y la pintura gracias a los elementos de ambas.

“Por una parte en la que todos participamos pero además se integraron, pintaron, bailaron, jugaron lotería, en el que ya rompemos con el concepto de cuarta pared, ya no hay una cuarta pared. Se hermana la pintura, la danza y sus personajes; están la bailarina, está el caballo y el gallo que están presentes en toda la primera parte de la obra”, precisó.

Consideró que la armonía en la sociedad, como la de Ecatepec, parte de la  sensibilización de sus ciudadanos, de este modo logra una sociedad más solidaría y participativa.

“El arte abre todas nuestras posibilidades de sensibilidad y cuando somos sensibles somos mejores seres humanos, más solidarios y más participativos; la tarea de recuperar la sensibilidad, porque los seres humanos somos sensibles desde el nacimiento, y hay que recuperar esa sensibilidad que nos hace ser más atentos al otro”, concluyó.